La prima de riesgo del Estado de derecho

Tras varios días de incertidumbre y horas de debate interno, la semana pasada la Mesa del Congreso tomó la decisión de dejar a Amaiur sin grupo parlamentario. Al mismo tiempo, la Mesa decidía que UPyD sí había hecho méritos para tener grupo propio (gracias al préstamo de Foro por Asturias), pese a contar con 2 diputados menos que Amaiur (si bien es cierto que recibió más de tres veces el número de votos que esta formación en el conjunto del Estado). A la luz del Reglamento del Congreso, técnicamente ambos partidos, Amaiur y UPyD, se encontraban en una situación sustancialmente similar: estrictamente hablando, ninguno tenía derecho a grupo parlamentario, ambos por un margen mínimo de votos (escasas décimas). Sin embargo, pocos días antes de la decisión de la Mesa del Congreso, la diputada Rosa Díez se mostraba indignada ante la idea de que su grupo pudiera ser comparado con Amaiur. En su opinión, la situación de UPyD es totalmente distinta a la de la coalición abertzale. No queda claro siguiendo qué criterio realiza tal afirmación, pero considero inaceptable que dos situaciones iguales sean tratadas de manera sustancialmente distinta en base a criterios ajenos a la legalidad.

El pasado jueves se encontraron en la Zarzuela Xabier Mikel Errekondo, diputado de Amaiur por Gipuzkoa, y el Rey Juan Carlos I. Hubo ciertamente gran expectación por ver la manera en que el Rey recibía a un representante de la izquierda abertzale, algo que no ocurría desde hacía muchos años. Si el encuentro se caracterizó por algo (además de por su apelativo de ‘histórico’) es por la abierta hosquedad con la que el monarca recibió al diputado. Juzguen por ustedes mismos:

Es evidente que ninguno de los protagonistas se sentía cómodo en el escenario. Considero, en todo caso, que la actitud del Rey no es la correcta en un Estado de derecho. A día de hoy, si hay algo que distingue a Errekondo del Rey Juan Carlos es que mientras el primero ha sido elegido representante del pueblo español y por lo tanto de la soberanía nacional (artículos 1.2 y 66.1 de la Constitución), el Rey nunca lo ha sido. Si las elecciones del 20 de noviembre fueron lo suficientemente libres y democráticas para dar al Partido Popular la mayoría absoluta en las Cortes Generales, impulsar a Rajoy a la Moncloa y conceder 5 diputados a UPyD, también lo fueron para hacer de Amaiur el partido con más escaños en Euskadi (también en Euskadi y Navarra juntos). Es exigible que el Jefe del Estado brinde el mismo trato a todos los miembros del Parlamento, independientemente de la simpatía personal que cada uno le despierte. Porque vivimos en un Estado de derecho y no en un Estado de capricho. Y porque la respetabilidad de un país no se mide solo por la prima de riesgo.

Koldo Casla

@koldo_casla

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One Response to La prima de riesgo del Estado de derecho

  1. D Rz Garibay says:

    Negándose Rajoy a recibir a Amaiur el PP ha perdido una oportunidad para demostrar que es un partido con sentido de estado. Además podría haberse utilizado para demostrar al TDT-Party que no son ellos los que marcarán los pasos al presidente. Además se le ha vuelto a brindar una ocasión de oro al entrono de Batasuna para que sigan con su discurso victimista. Una pena y una oportunidad perdida. Ahora que la izquierda abertzale parece que ha decidido jugar sin las cartas marcadas y participar de la democracia da la impresión de que algunos están empeñados en que esto no suceda.

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